La vida moderna supone estrés para la vista. Los gases de escape y el polvo fino de las grandes ciudades, el humo del cigarrillo, el aire seco de la calefacción y el aire acondicionado, y sin olvidar el constante uso de pantallas, ya sea en casa o en la oficina, pueden afectar gravemente la sensibilidad ocular. Estos consejos pueden ayudarte a evitar que tus ojos se sequen bajo tanta tensión.




